Incluso las mejores calderas encuentran problemas. Aquí están los 5 problemas más comunes y cómo abordarlos rápidamente para minimizar el tiempo de inactividad.
1. Fallo de encendido (La caldera no arranca)
Síntomas: El ventilador funciona, suenan chispas, pero no hay llama.
Solución:
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Verifique el manómetro de presión de gas.
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Limpie el electrodo de encendido (acumulación de carbón).
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Limpie el escáner de llama UV; una lente sucia no puede ver el fuego.
2. Alarma de bajo nivel de agua
Síntomas: Suena la alarma, el quemador se apaga.
Solución:
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Verifique si la bomba de agua de alimentación está funcionando. Si no, verifique su relé de sobrecarga.
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Si la bomba funciona pero no entra agua, verifique si hay una válvula cerrada o un filtro obstruido.
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Advertencia de seguridad: NUNCA evite manualmente esta alarma.
3. Golpe de ariete (Ruidos de golpes)
Síntomas: Fuertes golpes metálicos en las tuberías al arrancar.
Solución:
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Causa: Agua condensada atrapada en el uso de vapor.
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Verifique sus trampas de vapor. Asegúrese de que las líneas de retorno de condensado estén inclinadas hacia abajo.
4. Humo negro
Síntomas: Humo oscuro de la chimenea.
Solución:
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Combustión incompleta. No hay suficiente aire o demasiado combustible.
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Limpie la boquilla del quemador. Aumente ligeramente el ajuste del amortiguador de aire.
5. Ciclos frecuentes (Encendido/Apagado)
Síntomas: El quemador arranca y se detiene cada pocos minutos.
Solución:
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La caldera está sobredimensionada para la carga.
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Aumente la configuración del diferencial de presión (conexión/desconexión) para darle una banda operativa más amplia.
