Para las calderas instaladas en salas de calderas sin calefacción o entornos al aire libre (común en refinerías de petróleo), el invierno es una época peligrosa. Las tuberías congeladas pueden estallar, causando daños por decenas de miles.
Las zonas de peligro
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Líneas de detección: Los pequeños tubos de cobre que conectan los interruptores de presión son los primeros en congelarse.
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Bombas de agua de alimentación: El agua que queda en la carcasa de la bomba puede congelarse y romper la fundición.
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Retorno de condensado: Los recorridos largos al aire libre son vulnerables.
Pasos clave de protección
1. Rastreo de calor y aislamiento
Asegúrese de que todas las líneas de agua exteriores tengan cinta de rastreo de calor eléctrico. Inspeccione el revestimiento de aislamiento en busca de rasgaduras; el aislamiento húmedo pierde su valor R.
2. El 'almacenamiento en caliente'
Si una caldera está en espera, no deje que se enfríe. Use una pequeña bobina de calentamiento en el tambor de agua o enciéndala durante 30 minutos cada turno para mantener la temperatura del agua por encima de 20°C.
3. Precauciones con el combustible
El diésel y el aceite pesado pueden 'encerarse' o gelificarse a bajas temperaturas, obstruyendo los filtros.
- Acción: Use calentadores de tanque. Asegúrese de que la bomba del circuito de aceite funcione continuamente para mantener el aceite en movimiento.
4. Consejo de cierre por vacaciones
Si se cierra completamente por vacaciones: DRÉNELO TODO. Abra cada válvula de drenaje, ventilación y orificio de mano. Sople las líneas con aire comprimido.
